Textos “Teatro y Existencia”

  • Sentir la verdad del teatro (IV)

    Continuamos el recorrido hecho por Konstantín Stanislavski hasta descubrir el verdadero estado creativo del actor, y el modo de acercarse a él. Observa nuestro director cómo algunos actores llegan al teatro sólo unos pocos minutos antes de comenzar la función, el tiempo justo para vestirse y maquillarse, sin considerar la necesidad de hacer una preparación espiritual del personaje. Este actor “no tiene nada más que su talento. Llega al teatro con el traje en la maleta, pero sin equipaje espiritual. Mientras que otros, por el contrario, se presentan mucho antes del comienzo, repiten mecánicamente el texto del papel, se visten cuidadosamente y se maquillan temiendo llegar con retraso, pero se olvidan totalmente del alma. Tenemos miedo de llegar tarde a nuestra salida a escena, tenemos miedo de salir desarreglados al público. Pero no tememos llegar tarde al comienzo del proceso de vivencia del papel, siempre salimos al escenario sin preparación interior alguna, con el alma vacía, y no nos avergonzamos de nuestra desnudez espiritual. ¿Qué sentido tiene entonces subirnos al tablado? ¿Con qué y para qué subimos a escena?”

    Hay que evitar todo lo falso, pero también la rutina que todo lo envejece, hay que volver siempre al inicio: “En lo único que se puede creer es en la verdad. Por eso hay que encontrarla. Comprendí que la creación empieza en el momento en que en el alma y en la imaginación del artista aparece ese mágico “si” creativo, es decir, (más…)

  • Corrupción en el Palacio de Justicia

    La obra maestra de Ugo Betti, juez de profesión, describe ese límite del sistema judicial en el que deja de tener sentido. Encerrado en sus propios mecanismos se hace impenetrable a la verdad:

    Acaba de saltar a la luz un escándalo tan grave que ha hecho perder la paciencia de la población. El Ministro de Justicia ordena que se abra una investigación de (más…)

  • Sentir la verdad del teatro (III)

    Descubre Konstantín Stanislavski, en su investigación sobre el verdadero proceso creativo, un primer síntoma de estar cercanos a él: en el arte dramático cuerpo y alma han de estar prodigiosamente disponibles para la tarea escénica: “Al principio apenas pude notar en mí mismo y en los demás que en el estado creativo desempeñaba un papel muy importante la libertad del cuerpo, la ausencia de toda tensión muscular y el completo sometimiento de todo el aparato físico a las órdenes que emanan de la voluntad del actor. Gracias a esta disciplina el actor puede expresar a través de su cuerpo todo lo que siente su alma.”

    Por otra parte, la atención del actor ha de estar lejos de su propio efecto sobre el público: “Comprendí la causa de la sensación de comodidad que había empezado a tener en escena; comprendí que, además de relajar mis músculos, los ejercicios que hacía apartaban mi atención de lo que pasaba más allá de las candilejas, en la sala. Al distraerme dejaba de temer al público y por unos minutos me olvidaba de que me encontraba en el escenario. Caí en la cuenta de que precisamente en aquellos minutos me sentía muy a gusto.” (más…)

  • Sentir la verdad del teatro (II)

    En la búsqueda de la verdadera creación artística, y ya en la madurez de su carrera, Konstantín Stanislavski hace un descubrimiento: aunque ya lo sabía, llega a sentir, es decir, a comprender, la razón por la que fácilmente la verdad se sustituye, en el teatro, por la mentira. Por qué aparecen estrategias que mantienen al espectador atento pero alejado de la esencia del personaje y de la obra. La razón es que la tarea para el actor es muy exigente: ha de pasar, en pocas horas, de su ambiente cotidiano a manifestar clara y públicamente fuertes pasiones, situaciones extremas, ya sea un enamoramiento apasionado que puede llevarle hasta el suicidio o una acción heroica:

    “¡Mientras el alma vive con sus estímulos cotidianos y prosaicos, con sus preocupaciones por la familia, por el pan de todos los días, por las ofensas pequeñas y mezquinas, por los éxitos y los fracasos, el cuerpo se ve forzado a expresar los mayores estallidos emocionales de heroicos sentimientos y pasiones! Al buscar salida a esa situación (más…)

  • Sentir la verdad del teatro (I)

    Ya en la madurez de su carrera, tras la muerte de Antón Chéjov y algunos fracasos del Teatro del Arte de Moscú, y en medio de su propio descontento como actor, Konstantín Stanislavski se encuentra en la necesidad de recoger la experiencia acumulada tras tantos años de actividad escénica, y agruparla, revisarla, ordenarla. Es en esa situación como descubre que ha desaparecido en él su antigua alegría por la creación; lo que antes le apasionaba ahora le resulta tedioso:

    “¿Por qué antes me aburría los días que no actuaba, mientras que ahora, por el contrario, me alegraba los días que no tenía función? Dicen los profesionales que, cuando tienen que salir al escenario todos los días y repetir con mucha frecuencia el mismo papel, sucede esto. Pero esta explicación no me satisfacía. Era evidente, a mi entender, que (más…)

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