Portada del libro La Historia de Nycteris y Photogen, de George MacDonald, editado por la Fundación Maior
George MacDonald

La historia de Nycteris y Photogen

7,00 

Una bruja ha separado a Nycteris y a Photogen, amigos cada uno por su parte sólo de la luna y sólo del sol. Tendrán que vencer los poderes malvados de Watho que no soporta que se unan. Por eso en la historia de Nycteris y Photogen están en juego muchas cosas. El amor deberá ser más poderoso que Watho y el veneno de su discordia.

ISBN: 978-84-936777-4-9
Número de páginas: 80
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Descripción del Producto

Una bruja ha separado a Nycteris y a Photogen, amigos cada uno por su parte sólo de la luna y sólo del sol. Tendrán que vencer los poderes malvados de Watho que no soporta que se unan. Por eso en la historia de Nycteris y Photogen están en juego muchas cosas. El amor deberá ser más poderoso que Watho y el veneno de su discordia. Photogen es un cazador fuerte, alegre y no tiene miedo más que de la oscuridad, en la que se siente aterrorizado por espantos nocturnos. Él no conoce la luna, que en medio de la noche es también luz. Nycteris tiene una fortaleza muy distinta; le inspiran confianza tanto las flores como los animales salvajes, que le corresponden con su amistad. Ella envolverá, finalmente, el sueño de Photogen con ese manto pacífico y protector, que le permitirá seguir siendo un niño tranquilo y alegre también en la noche. Sin darse cuenta, Nycteris y Photogen, con su historia de alegría, de lucha y sufrimientos, finalmente de amor, nos enseñan a bendecir y agradecer de todo corazón. Y nos enseñarán que, a pesar de que nuestro mundo es oscuro no se nos debe entenebrecer la mirada, sino que también entonces, cuando la oscuridad no nos deja ver, podemos y debemos cumplir el mandato de Jesús, de ser siempre como niños, que en la suave luz con que Dios ha rodeado todas sus creaturas, se duermen en el seno de Dios Padre.

George MacDonald (1824-1905) tiene un papel de testigo y creador literario de esa herencia cristiana británica que ha florecido en el siglo XX en la imaginación teológica de autores cristianos más conocidos que él, como G. K. Chesterton, C. S. Lewis y J. R. R. Tolkien. Es el maestro de la mitopoiesis, según Lewis, es decir, de la creación de imágenes que expresan en su misma configuración el siempre-más que hay en todas las cosas y que señala hacia la alegría de Dios cuando creaba todas las cosas. «Vio que todo era bueno», dice el libro del Génesis y esta mirada amante de Dios sobre el mundo sigue siendo la luz indeficiente que nos lo desvela en su misteriosa verdad. MacDonald ha invitado a las generaciones siguientes que lo han seguido a no dejarse vencer ni por la sospecha ni por el cinismo ni por el resentimiento, y ha recordado que la tarea del poeta y sus lectores es mantener en la tierra el tono de la bendición que se canta en el cielo. El poeta, que conoce la evidencia de la humilde majestad del amor, nos purifica la imaginación y la mirada para que también nosotros sepamos que no hay nada banal, no hay nada que no nos mueva a la alabanza de Dios.